En las últimas décadas hemos asistido a una completa revolución en el campo del ejercicio físico, debido a la aparición de una de las profesiones más atractivas y comentadas: el entrenador personal.
            Desde portadas de revistas o artículos en su interior, hasta su aparición en programas de televisión, los entrenadores personales están presentes en nuestras vidas. Muchas personas ya han probado sus servicios (aunque no siempre hayan sido satisfactorios) y muchas más se plantean empezar a entrenar bajo la supervisión de uno de estos profesionales del deporte.
            Pero, ¿cómo podemos saber si estamos en buenas manos? Existen algunos indicios que nos pueden hacer pensar que la persona que tenemos delante es un auténtico profesional, un doctor en la materia; normalmente, confiamos nuestra elección a aspectos relacionados como su aspecto físico (“cuanto mejor aspecto demuestra, mejor”), su indumentaria (“si la ropa es de marca, o pone su profesión en su espalda, será porque es bueno”) o incluso sus proezas físicas (“si participa en maratones, será por algo”). entrenador personal
            Estos son algunos ejemplo de lo que pasa por nuestra mente a la hora de emitir un juicio de valor, una opinión, sobre la profesionalidad de un entrenador personal. Pero, ¿qué es lo que hace que una persona que “manda hacer flexiones” sea un profesional de la materia?

  1. Es un profesional cualificado. Esto quiere decir que tiene conocimientos y experiencia; los conocimientos deben ser aprendidos de aquellas instituciones que avalan una profesión, es decir las universidades y centros específicos (nadie contrata un mecánico que haya estudiado mecánica en  un instituto de belleza, o en la “escuela de la vida”, por ejemplo). Y además ha contrastado esos estudios poniéndolos en práctica con personas de distinta condición, práctica deportiva, edades… No basta con que él mismo haya probado y le haya ido bien o mal.
  2. Es un profesional en continuo reciclaje. El conocimiento es algo que evoluciona constantemente, a través de nuevos estudios y nuevas investigaciones. Por lo tanto, si queremos tener información veraz debemos atender a las universidades, institutos de investigación y demás instituciones que revelan nueva información.
  3. Es un profesional que aplica un método (ver artículo “Método Científico”). No podemos confiar en un médico que escayola un hueso porque cree que existe fractura; de la misma manera, no podemos confiar en alguien que no programa una evolución, que no planifica un entrenamiento.
  4. Es un profesional que enseña a sus clientes cómo se hacen las cosas, por qué se deben hacer así, y qué ocurre en caso de hacerlas o no. No “manda hacer flexiones”, enseña qué son, para qué sirven, cómo se deben hacer y qué queremos conseguir haciéndolas.
  5. Es un profesional que ante todo tiene en cuenta las características concretas de su cliente (no debe entrenar igual mi abuela que mi primo), sus objetivos y el entorno en que se realiza el entrenamiento.
  6. Es un profesional que informa a su cliente, de manera objetiva, contrastable y veraz de cuál es su punto de partida, cuál será el proceso a seguir y qué resultados esperamos (o por los que debemos “luchar”).
  7. Es un profesional que trabaja para el cumplimiento de una serie de objetivos (normalmente dispuestos de forma piramidal): la seguridad física de su cliente (lesiones, caídas…), cumplimiento de los objetivos propuestos por el cliente y que sea un proceso divertido, asumible fácilmente, o por lo menos, no indeseable.
  8. Es un profesional que se encarga de guiar a su cliente, de motivarle, de animarle para que sea capaz de superarse a sí mismo; es por ello por lo que (volviendo al punto 1) debe conocer diferentes técnicas de apoyo motivacional.
  9. Es un profesional capaz de modificar lo planificado en virtud de la contrastación de resultados; si en un plazo de tiempo previamente estipulado no hemos conseguido lo propuesto, debemos revisar la programación. Por eso, no existen “fórmulas mágicas”, ni planificaciones generales; el mayor principio de un entrenador personal es el principio de individualización (individualización).
  10. Es un profesional dedicado en exclusiva a su actividad laboral, que es mejorar la calidad de vida de sus clientes; no existe ningún auténtico profesional en ningún campo cuya remuneración económica venga de otra actividad laboral.

  Estas pequeñas reglas pueden suponer la diferencia entre conseguir perder 14 Kg. en dos meses y soportar durante mucho tiempo la frustración de no conseguir lo que realmente deseamos.
            Si quieres acertar al elegir tu Personal Trainer, confía en auténticos profesionales. Confía en PROFESSIONAL SPORT.
            ¡¡Fuerza y ánimo!!