Con toda probabilidad y con demasiada frecuencia, presencias la aparición de un método de adelgazamiento revolucionario (o “mágico” o “milagroso”…) a través del cual conseguirás reducir tu peso muy rápido y sin esfuerzo. O aquellas que prometen perder mucho peso a corto plazo…
Te has planteado preguntas como, ¿cuánto me va a costar?, ¿qué productos/complementos tengo que tomar?, quien va a seguir el tratamiento ¿es un profesional de la Nutrición?, este método ¿tiene fundamento científico que avale sus resultados y seguridad?, y sobre todo ¿tiene efectos negativos para la salud?
Pues bien, en este artículo trataremos de dar respuesta a dudas en torno a las “dietas milagro”. Para ello, se expondrán algunas características y sus efectos sobre la salud. (Todas las informaciones están basadas y en conformidad con criterios proporcionados por organismos oficiales competentes en la materia, por ejemplo la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, AESAN). dietas milagro

  • CóMO RECONOCER UNA “DIETA MILAGRO”:

Según se expone en el documento “¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta “milagro”? realizado por el GREP-AEDN (Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas), estas son las Características de las dietas fraudulentas o de los métodos o productos fraudulentos: prometen resultados rápidos; prometen resultados asombrosos o "mágicos” (Ej.: “cura milagrosa”, "ingrediente secreto", "antiguo remedio”, "punto de estimulación del hambre", "termogénesis" etc.); prohíben el consumo de un alimento o grupo de alimentos; contienen afirmaciones que contradicen a colectivos sanitarios de reputación reconocida; incluyen relatos, historias o testimonios, sin documentar, para aportar credibilidad; se pueden auto-administrar o implementar sin la participación de profesionales sanitarios cualificados (“hágalo usted mismo”); contienen listados de alimentos buenos y malos; exageran o distorsionan la realidad científica de un nutriente o alimento; incluyen o se basan en el consumo de preparados que vende quien promueve el tratamiento dietético. Los preparados a consumir (productos dietéticos o similares) tienen un coste muy elevado si los comparamos con el valor económico de obtener los mismos resultados comiendo alimentos comunes. Garantizan los resultados o prometen “devolver el dinero” si no funciona. Afirmaciones que sugieren que el producto es seguro, ya que es "natural". Suelen desligarse de los posibles efectos adversos de su uso con frases parecidas a: “el autor o el fabricante no se responsabiliza de…”. Conclusiones simplistas extraídas de un estudio científico complejo. Recomendaciones basadas en un único estudio, o en estudios realizados con pocas personas (muestra no representativa), seguidas durante un breve espacio de tiempo (suelen acompañarse de frases como "descubrimiento científico").

  • CARACTERíSTICAS. PERJUICIOS PARA LA SALUD

Respondiendo a las preguntas que hemos planteado al inicio, las “dietas milagro” prometen rápidas pérdidas de peso y sin esfuerzo, pero los métodos carecen de fundamentos científicos que avalen los resultados. Además, quienes promueven su realización son personas sin conocimientos científicos en la materia, es decir, no son profesionales de la Nutrición que, por norma general, buscan obtener beneficios económicos en vez de promocionar la adquisición de hábitos alimentarios saludables durante toda la vida que permitan mantener un peso corporal adecuado. Algunas características son:

  • Reducción muy drástica de la energía ingerida a través de los alimentos. Los efectos que ello provoca son: déficit de vitaminas, minerales, proteínas corporales… y otras alteraciones en el funcionamiento del metabolismo que comportan riesgos para la salud.
  • Monotonía en la alimentación, lo que conlleva al abandono debido a que no se pueden mantener a lo largo del tiempo. Estos efectos pueden provocar efectos psicológicos negativos, como frustración, ansiedad, angustia, depresión, desencadenamiento de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCAs: Anorexia, Bulimia…).¿Cómo reacciona el organismo ante tales restricciones?

Lo primero de todo, es que tiene que responder contra el ayuno severo para poder obtener nutrientes (combustible) para realizar todas las funciones vitales. Para ello recurre a destruir proteínas corporales para obtener energía. En resumen, se produce pérdida de masa muscular y la aparición de compuestos peligrosos si la situación se mantiene en el tiempo. Así se pierde peso en muy poco tiempo… pérdida de peso entendida como masa muscular y la gran cantidad de líquido asociada al tejido muscular.
Y ¿Después? El abandono de este tipo de dietas supone una serie de perjuicios a muy corto plazo, siendo los más claros la vuelta a los malos hábitos que hicieron ganar peso y por supuesto la ganancia del peso perdido en poco tiempo (efecto “rebote” o “yo-yo”).

  • EFECTO “REBOTE” O “YO-YO”

Se trata de efectos negativos sobre el organismo cuya muestra más visible es la rápida recuperación del peso perdido. Ello es debido a que el ayuno desencadena fuertes mecanismos adaptativos de tipos nervioso y hormonal para luchar contra la pérdida de peso, por ejemplo, se produce un gran aumento del rendimiento metabólico, que supone aumentar el ahorro energético (los nutrientes que ingiramos se almacenarán como grasa para futuras situaciones de ayuno) y aumento del apetito entre otros. En definitiva, se produce una recuperación muy rápida del peso perdido al volver a la dieta habitual. En este caso, entendemos “peso” debido a la formación de tejido graso, y… seguramente hayas escuchado con la misma o mayor frecuencia que la citada aparición de dietas milagro, los efectos perjudiciales para la salud que tiene el aumento de la grasa corporal (por citar algunos: sobrepeso, obesidad, arteriosclerosis, diabetes, etc…)

  • ¿LO ARREGLAMOS?: LA DIETA SALUDABLE PARA PERDER PESO

Cuando el cuerpo recibe más energía de la que gasta se produce un exceso que se almacena en forma de grasa. Entonces adelgazar se trata de perder contenido graso de manera que se gaste más energía de la que se recibe. La pérdida de peso debe realizarse de forma saludable, es decir, realizando una restricción calórica moderada. Así se conseguirá disminuir poco a poco el tejido graso manteniendo la proporción de masa muscular. Es muy importante el apoyo de la dieta con la realización de ejercicio físico; así contribuiremos a aumentar la diferencia entre las calorías gastadas y las ingeridas.
La alimentación saludable se caracteriza por ser variada (de acuerdo a la frecuencia de consumo de alimentos recomendada, ver más abajo), equilibrada en cuanto a la proporción de nutrientes que aporte, distribuir las tomas diarias ordenadamente (5 comidas al día, sin picotear entre horas, bebiendo agua mayoritariamente, limitar el consumos de alimento excesivamente grasos  y azucarados, limitar el consumo de sal, etc. Todo ello acompañado con la realización de ejercicio físico.