Sí, efectivamente, podemos adelantarnos a nuestro entrenamiento y dieta para saber qué margen de mejora podemos esperar.
                  Esto es muy útil para poder establecer objetivos reales, que se puedan conseguir, y establecer también un período de tiempo para lograrlo. Es, precisamente, lo que hacen (o deberían hacer) los entrenadores personales a la hora de prescribir un programa de entrenamiento; pero, ¿cómo lo hacen?.
                  En primer lugar, hay que conocer variables del sujeto en cuestión. Aspectos como la talla (altura) y el peso, así como la edad y el sexo, son claves para calcular y proponer un objetivo realista y asumible, así como el tiempo que vamos a emplear en lograrlo. Como es fácil de suponer, no es lo mismo un proceso de aumento de masa muscular en un varón de 20 años, que en una mujer de 60.
                  Lo primero que debemos conocer es la relación existente en ese sujeto entre masa magra y masa grasa; para eso, tenemos varias posibilidades. En primer lugar, podemos acudir al índice de Masa Corporal (IMC), que es la relación existente entre la altura y el peso del sujeto, aunque ya sabemos que esta técnica puede presentar contradicciones, sobre todo en caso de personas asiduas a determinados deportes.
                  Otra manera (más específica) de conocer la relación entre masa magra y masa grasa es a través de una báscula de bioimpedancia; estas básculas hacen que un determinado estímulo eléctrico (indetectable por el sujeto) recorra nuestro cuerpo y nos desvele cuál es nuestro porcentaje de grasa corporal. Realmente, esta es la mejor manera de calcular ese proceso, pues indica con mucha fiabilidad cuánta grasa hay en nuestro cuerpo, de manera que podamos prescribir un entrenamiento destinado a la quema calórica, por ejemplo, o al aumento de masa muscular, si fuera necesario.
                  También podemos acudir al cálculo de los pliegues corporales, para lo cual usaremos el plicómetro, y “pellizcando” en determinadas partes corporales, podremos medir y calcular cuánta grasa existe en nuestro cuerpo.
                  De esta manera sabremos cuál es el peso al que debemos aspirar, y en función de cuánto peso sobre o falte, y nuestra edad, podemos prever cuánto durará el proceso con un mínimo margen de error (más atribuible, normalmente, a excesos en la dieta…)
                  Así, y teniendo en cuenta nuestra experiencia profesional y la formación recibida, podemos afirmar:

  1. Cuanta más grasa existe en un sujeto, más cantidad de grasa (y peso) perderá durante los primeros meses del proceso.
  2. Cuanto más tiempo mantenga el sujeto esa grasa en su cuerpo, más difícil será eliminarla, y por tanto, más tiempo tardará en conseguir su peso ideal.
  3. Determinadas edades dificultan la reducción de tejido graso, tanto por la ralentización del metabolismo como por la imposibilidad de realizar esfuerzos intensos.
  4. Determinadas patologías inciden muy negativamente en el entrenamiento, como, por ejemplo, una artrosis, impidiendo que el sujeto efectúe un programa exclusivamente dirigido a la reducción de grasa.

                  Además de todo esto, el cuerpo humano es una máquina tan compleja que cualquier pequeña disfunción puede afectar sobremanera a nuestra composición corporal (sistema hormonal, por ejemplo).
                  Por eso, cualquier entrenador personal sabe que debemos conocer en profundidad las características específicas de cada sujeto para prescribir con seguridad y eficacia un programa de entrenamiento; ese conocimiento vendrá dado por unos cuestionarios sobre hábitos de vida, otro sobre variables que afectan a la salud, y otros test físicos que nos permitan averiguar los límites y posibilidades de cada uno.
                  Incluso debemos prestar especial atención al ámbito motivacional y la capacidad de sacrificio personal, pues de ello dependerá la programación del entrenamiento y la calidad de los mismos.
                  Si quieres conocer, según nuestros criterios, qué puedes aspirar a conseguir y en cuánto tiempo, tan sólo has de cumplimentar el cuestionario anexo y en un plazo no superior a 48 horas recibirás en tu correo nuestra previsión de resultados.
                  No lo pienses más, ponte en manos de auténticos profesionales para cambiar tu cuerpo y tu vida.
¡¡Fuerza y ánimo!!

Cuestionario: